Esta mansión del siglo XVIII, restaurada pensando expresamente en los amantes del tabaco, conserva su encanto rústico colonial y un ambiente intimista que lo hace perfecto para los viajeros y parejas en busca de un ambiente de tranquilidad y relajación. Este hotel se encuentra en el corazón de La Habana Vieja, a 2 minutos andando se encuentra la estación central de ferrocarriles y de las principales plazas del casco histórico.